La diputada Magdalena Tiesso presentó un proyecto
que tiene por objeto atender las problemáticas que padecen los albinos en la
Ciudad de Buenos Aires. El albinismo es una alteración genética que conlleva
cuidados especiales y afecciones que necesitan de una atención especial por
parte del sistema de salud.
El padecimiento de esta alteración se traduce en la
necesidad de lentes especiales y otros elementos, muchas veces importados, que
pueden llegar a costar carísimos. A esto se agregan las cremas para la piel y
los constantes chequeos médicos.
Se manifiesta
en una elevada cantidad de personas en el mundo. A nivel nacional no se ha
podido cuantificar debido a la falta de estadísticas al respecto. Se estima que
a nivel mundial una de cada 17.000 personas, poseen alguna tipología.
La ausencia de campañas de difusión y la falta de
formación en torno al albinismo genera situaciones de discriminación evitables
si se articulan políticas públicas para explicar y visibilizar estas
cuestiones.
Para dar una solución a todo esto, el proyecto
propone dos puntos centrales, uno es la creación de un Programa de Atención
Integral del Albinismo que consta de ocho puntos, entre los cuales se destacan:
el de garantizar en todo el sistema de salud público el acceso libre y gratuito
a los tratamientos médicos necesarios; implementar en los establecimientos del
sistema de salud un protocolo de detección temprana del albinismo e
instrumentar mecanismos de estimulación visual desde temprana edad.
El segundo punto central consta en la provisión
gratuita de medicamentos: “medicamentos, protectores solares, lentes, lupas
electrónicas, magnificadores y todo otro elemento y/o soporte tecnológico
existente o a crearse necesario para el correcto tratamiento de las afecciones
que del albinismo deriven”.
La autora del proyecto, manifestó que “el Estado
tiene la obligación de dar respuesta a los más vulnerables para que todos
tengan las mismas oportunidades de acceso a la salud sin verse limitados por
cuestiones económicas o culturales”.