La oposición en la Legislatura porteña volvió a poner en el centro del debate la política de seguridad del Gobierno de la Ciudad a partir de dos proyectos que reclaman la citación del ministro de Seguridad, Horacio Giménez, por los recientes episodios de violencia policial ocurridos en los barrios de Villa Lugano y Constitución.
La iniciativa del bloque Fuerza por Buenos Aires impulsa una convocatoria formal del ministro y de las máximas autoridades de la Policía de la Ciudad a la Comisión de Seguridad, mientras que el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) avanzó con un pedido de interpelación directa en el recinto.
El proyecto de Fuerza por Buenos Aires propone que Horacio Giménez concurra a la Comisión de Seguridad de la Legislatura junto al secretario de Seguridad, Maximiliano Piñeiro, y al jefe de la Policía de la Ciudad, comisario general Pablo Luis Kisch, para brindar explicaciones detalladas sobre los hechos ocurridos el 25 y el 28 de diciembre.
En el primero de los casos, una intervención policial en el Barrio 20 de Villa Lugano terminó con la muerte de Juan Gabriel González; tres días después, en el barrio de Constitución, un efectivo de la misma fuerza hirió gravemente a Leonardo Vargas, quien permanece internado.
Según sostienen los autores de la iniciativa, la citación del ministro resulta imprescindible para esclarecer las circunstancias de ambos operativos, conocer qué decisiones políticas y operativas se adoptaron tras los episodios y determinar si se cumplieron los protocolos de uso progresivo de la fuerza.
En ese sentido, el texto remarca que la seguridad pública es un deber propio e irrenunciable del Estado, tal como lo establece la Constitución de la Ciudad, y que el accionar policial debe ajustarse estrictamente a los principios de respeto por la dignidad humana y los derechos fundamentales.
En los fundamentos, Fuerza por Buenos Aires advierte que el material audiovisual y los testimonios conocidos hasta el momento muestran intervenciones “evidentemente desproporcionadas” por parte de la Policía de la Ciudad, con el uso de armas de fuego contra personas que no portaban armas.
Para el bloque, estos hechos ponen en evidencia falencias graves en la capacitación del personal, en la aplicación de los protocolos vigentes y en los mecanismos de control interno de la fuerza, por lo que consideran indispensable que el ministro Giménez dé explicaciones públicas ante los legisladores.
La citación también apunta a que el titular de la cartera de Seguridad informe qué medidas se adoptaron respecto de los efectivos involucrados, si fueron separados de sus funciones, puestos a disposición de la Justicia o sometidos a investigaciones administrativas.
Además, se solicita que detalle la planificación del área en materia de formación policial, incorporación de tecnología, transparencia y prevención de la violencia institucional, especialmente en los barrios de mayor vulnerabilidad social.
Desde la oposición señalaron que la presencia del ministro en la Comisión de Seguridad no debe limitarse a una exposición general, sino que debe permitir un intercambio directo con los legisladores y el acceso a información precisa sobre la cadena de mandos, las órdenes impartidas y los criterios que guían el accionar policial en situaciones de bajo riesgo. “La Legislatura tiene la obligación de ejercer control sobre el Ejecutivo y garantizar que la política de seguridad se ajuste a la Constitución y a los estándares internacionales”, remarcaron.
En paralelo, el FIT presentó un proyecto que exige la interpelación de Horacio Giménez en el recinto, al considerar que los hechos de Lugano y Constitución no son episodios aislados sino parte de una política de seguridad que, a su juicio, habilita prácticas represivas.
Aunque con un tono más confrontativo, la iniciativa también coloca en el centro la responsabilidad política del ministro y refuerza la presión para que dé explicaciones públicas por el accionar de la Policía de la Ciudad.