La resolución otorga el Certificado de Aptitud Ambiental por dos años y fija condiciones obligatorias para mitigar los impactos de la intervención.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires otorgó la Declaración de Impacto Ambiental para el proyecto del paso bajo nivel de la avenida Álvarez Thomas sobre las vías del Ferrocarril Mitre, ramal Retiro–José León Suárez, una obra destinada a mejorar la circulación vehicular y peatonal en ese sector del norte porteño.
La medida fue dispuesta mediante una resolución de la Agencia de Protección Ambiental (APRA), en el marco de lo establecido por la Ley 123 de Evaluación de Impacto Ambiental, que clasifica la iniciativa como una actividad de Impacto Ambiental con Relevante Efecto (C.R.E.), debido a la magnitud de la intervención y a su localización urbana.
El proyecto se desarrollará sobre una superficie total de 5.387,46 metros cuadrados, en el tramo comprendido entre la avenida Monroe y la calle Franklin D. Roosevelt, y entre las calles Cullen y Pedro I. Rivera. La obra estará bajo la titularidad de Autopistas Urbanas S.A. (AUSA), empresa estatal encargada de su ejecución.
Según la resolución, el emprendimiento se encuadra dentro de los rubros de obras relevantes de infraestructura de servicios públicos y de creación de espacios recreativos y/o espacios verdes, en línea con la normativa vigente.
Además de la Declaración de Impacto Ambiental, el GCBA otorgó a AUSA el Certificado de Aptitud Ambiental, con una vigencia de dos años, plazo durante el cual deberán cumplirse estrictamente las condiciones establecidas para la ejecución del proyecto.
La norma aprueba un conjunto de condiciones ambientales obligatorias, detalladas en un anexo técnico, que deberán ser cumplidas tanto por la empresa titular como por los contratistas y subcontratistas que intervengan en la obra. Estas exigencias tienen como objetivo evitar, minimizar o mitigar los posibles impactos negativos durante las distintas etapas del proyecto, incluyendo el movimiento de suelos, la circulación de maquinaria, el control del ruido, el manejo de residuos y la protección del entorno urbano.
La resolución también advierte que el incumplimiento de estas condiciones o la detección de información falsa en la documentación presentada podrá derivar en sanciones, conforme al Régimen de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires.
Asimismo, la autoridad ambiental dejó abierta la posibilidad de disponer una Auditoría Ambiental Externa, a cargo de profesionales designados por el organismo, para verificar el cumplimiento efectivo de las medidas ambientales y los resultados de los informes presentados por la empresa responsable.
La disposición ordena además la publicación de la medida en el Boletín Oficial porteño y la notificación a distintas áreas del Gobierno de la Ciudad, entre ellas los ministerios de Espacio Público y de Desarrollo Urbano, la Subsecretaría de Ambiente, la Agencia Gubernamental de Control, la Comuna 12 y el Consejo del Plan Urbano Ambiental.
Con esta resolución, el proyecto del paso bajo nivel de Álvarez Thomas avanza en su etapa administrativa previa a la ejecución, en una zona clave del entramado urbano donde los cruces ferroviarios generan demoras, congestión y problemas de conectividad entre barrios.