El inicio de las sesiones ordinarias en la Legislatura porteña dejó una sorpresa política que no pasó desapercibida: la diputada Sandra Rey formalizó su pase al bloque de La Libertad Avanza, en un movimiento que reconfigura el mapa interno del recinto y genera ruido en los espacios opositores.
La decisión se conoció en plena jornada inaugural, encabezada por el jefe de Gobierno, y tomó por sorpresa a varios legisladores, en particular porque Rey integraba hasta hace poco el bloque referenciado en Horacio Rodríguez Larreta. Su salida se produce en un momento de reacomodamientos políticos en la Ciudad, con tensiones crecientes entre distintos sectores del oficialismo y sus ex aliados.
La incorporación fue oficializada mediante una nota presentada por la titular del bloque libertario, Pilar Ramírez, quien comunicó formalmente la llegada de la legisladora en el marco de la sesión. De este modo, La Libertad Avanza suma una nueva banca y fortalece su presencia en la Legislatura porteña.
El primer proyecto presentado por la legisladora libertaria fue una declaración por los 125 años del Club Atlético River Plate.
Según dejaron trascender fuentes parlamentarias, el pase no estuvo exento de negociaciones. En ese sentido, señalaron que la diputada habría solicitado ciertas garantías políticas hacia el futuro inmediato. Entre ellas, que “la cuiden” y “la mimen” durante los dos años que le restan de mandato, en una frase que circuló con rapidez en los pasillos legislativos y que alimentó especulaciones sobre las condiciones de su desembarco en el espacio libertario.
Además, otras versiones indican que el movimiento también responde a diferencias internas en su anterior bloque y a la búsqueda de mayor protagonismo político en una etapa clave del calendario legislativo. Aunque no hubo declaraciones públicas extensas por parte de la diputada tras el anuncio, su decisión ya impacta en el equilibrio de fuerzas dentro del recinto.