Los vecinos promotores del Parque del Maldonado manifestaron su rechazo al avance del Gobierno de la Ciudad en el proceso de licitación para el desarrollo en el playón ferroviario de Palermo al considerar que se llevó adelante “de manera unilateral y por fuera de los acuerdos previamente trabajados con la comunidad”.
Según expresaron desde el colectivo vecinal, en la última reunión con autoridades porteñas se había definido “revisar en conjunto el trazado de las calles y continuar desarrollando una propuesta consensuada”. Sin embargo, señalaron que ese proceso “no tuvo continuidad” y que el Ejecutivo avanzó “sin una nueva instancia de diálogo”.
En ese marco, advirtieron que el principal punto de conflicto es “la incorporación de calles no acordadas dentro del proyecto oficial”, lo que “altera el enfoque original del parque y afecta su uso comunitario”.
A la vez, remarcaron su preocupación por “la falta de una protección integral del galpón ferroviario existente en el predio”, al que consideran “un elemento central dentro de la propuesta impulsada por los vecinos”.
Desde el espacio vecinal aclararon que “no existe una oposición a la apertura de calles en sí misma”, pero subrayaron que estas “deben responder a criterios consensuados y priorizar la escala peatonal”. En particular, hicieron hincapié en las calles Atacalco y Darwin, donde plantean la necesidad de preservar “el carácter del parque”.
Asimismo, insistieron en “la necesidad de retomar un esquema de trabajo participativo que garantice instancias reales de diálogo y acuerdos efectivos”, en línea con el proceso que, aseguran, se había iniciado previamente.
Finalmente, los vecinos reiteraron “la defensa de un parque pensado para el barrio” y solicitaron al Gobierno porteño “que respete los consensos alcanzados y reabra canales de diálogo para evitar decisiones unilaterales que impacten en el proyecto”.
El pronunciamiento vecinal surgió tras la publicación en el Boletín Oficial del llamado a licitación para “transformar un amplio predio actualmente subutilizado en una nueva pieza del entramado urbano, con mejoras en conectividad, infraestructura y condiciones para el desarrollo de actividades residenciales y comerciales”.
La obra cuenta con un presupuesto oficial de $5.900 millones y contempla un plazo de ejecución de diez meses sobre el polígono delimitado por las calles Honduras, Godoy Cruz, Teresa Ferrari y la avenida Juan B. Justo.
La convocatoria pública llegó luego de dos reuniones que mantuvieron desde el Gobierno porteño con los vecinos para trabajar en torno a la propuesta para ese espacio. A modo de ejemplo, en el caso del playón ferroviario de Villa Urquiza se realizaron unos cinco encuentros desde noviembre del año pasado y la licitación recién se lanzó a inicios de marzo.
Según la última resolución, uno de los ejes centrales para Palermo es la apertura de nuevas calles que permitan mejorar la conectividad tanto peatonal como vehicular. En ese sentido, se prevé la continuidad de la calle Costa Rica entre Juan B. Justo y Godoy Cruz, lo que permitirá restablecer un eje de circulación norte-sur actualmente interrumpido.
También se proyecta la apertura de Atacalco entre Teresa Ferrari y Honduras, así como dos tramos de la calle El Salvador y la extensión de Darwin entre Costa Rica y Honduras.
De acuerdo con la versión oficial, estas nuevas vialidades fueron diseñadas con un enfoque que prioriza la movilidad peatonal y la seguridad vial. Si bien la calle Costa Rica tendrá un perfil vehicular con dos carriles y estacionamiento en ambos lados, el resto de las calles responderán a un esquema de “prioridad peatón”, con circulación vehicular restringida a baja velocidad, sin estacionamiento y con veredas niveladas y parquizadas.
“El objetivo es consolidar un entorno urbano más amigable, con menor intensidad de tránsito y una escala más adecuada al desarrollo barrial”, señalaron.
Además de la apertura de calles, la obra contempla una intervención integral en infraestructura urbana. El proyecto incluye la instalación de alumbrado público, mobiliario urbano como bancos y cestos de residuos, bolardos para seguridad vial, dársenas de carga y descarga, y espacios destinados a contenedores de basura. También se prevé la incorporación de arbolado y áreas verdes, junto con sistemas de captación pluvial y conexión a la red hidráulica, redes de agua potable, desagües cloacales y ductos para fibra óptica.