El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha un proceso de licitación para contratar un servicio integral de relevamiento de tránsito que permitirá actualizar la base de datos utilizada en la elaboración del Mapa de Ruido urbano.
La iniciativa, impulsada a través de la Agencia de Protección Ambiental (APrA), contempla una inversión oficial de $170.000.010 y abarca la totalidad de la red vial porteña, con el objetivo de obtener información precisa y sistematizada sobre la circulación vehicular.
El llamado establece la contratación de un adjudicatario que será responsable de relevar, procesar y organizar datos de tránsito en las 15 comunas de la Ciudad, con un esquema de trabajo que deberá cubrir todas las cuadras del territorio.
El servicio se divide en quince unidades -una por comuna- con un costo estimado de $11.333.334 por cada una, e incluye la elaboración de informes técnicos detallados que den cuenta de las metodologías empleadas, los sistemas de medición utilizados y los márgenes de error considerados.
El eje central del proceso licitatorio es la construcción de una base de datos georreferenciada que permita modelar el comportamiento del tránsito en distintos momentos del día y del año.
Este modelo de asignación de tránsito servirá para calcular flujos vehiculares promedio en franjas diurnas y nocturnas, determinar la composición del tránsito, incluyendo la proporción de vehículos livianos, pesados y colectivos; y estimar velocidades medias y máximas de circulación en cada tramo vial.
Para la recolección de información, el pliego establece una metodología mixta que combina el uso de equipos automáticos de medición de volúmenes vehiculares con censos manuales de clasificación.
Esta doble estrategia busca garantizar un mayor nivel de precisión en los datos, que deberán presentar un margen de error inferior al 15%, en línea con los requerimientos técnicos del software especializado CADNA-A, utilizado por la APrA para el análisis acústico.
El relevamiento tendrá un alto nivel de desagregación, ya que cada cuadra deberá contar con información específica. Entre las variables obligatorias a registrar se incluyen el volumen horario de vehículos en períodos diurnos -entre las 7:01 y las 22- y nocturnos --de 22:01 a 7-, la composición del tránsito por tipo de vehículo, perfiles de demanda diarios, semanales y estacionales, así como velocidades medias y máximas de circulación.
Además, el adjudicatario deberá garantizar la coherencia interna de los datos, asegurando que los volúmenes de tránsito estén equilibrados en intersecciones y tramos consecutivos, y que la información permita proyectar escenarios ante posibles cambios en la infraestructura vial o en la demanda. El sistema también deberá ser flexible para futuras actualizaciones, incorporando nuevas mediciones en etapas posteriores.
El proceso licitatorio contempla un plazo de ejecución de hasta 12 meses desde la adjudicación del servicio. Durante ese período, la empresa contratada deberá presentar informes parciales a medida que avance el relevamiento en las distintas comunas, incluyendo una instancia de consolidación intermedia y un informe final que integre la totalidad de los datos recolectados en la Ciudad. A su vez, se prevé una garantía técnica de otros 12 meses para corregir eventuales inconsistencias en la información generada.
Toda la información producida deberá ajustarse a los criterios establecidos en la Ley 1540 de Control de la Contaminación Acústica y su decreto reglamentario, que constituyen el marco normativo para la elaboración del Mapa de Ruido.