El proyecto para reconvertir el playón ferroviario de Palermo sigue avanzando y sumó un dato clave: 22 empresas presentaron sus ofertas para quedarse con una de las obras urbanas más importantes previstas en la zona. La intervención apunta a abrir el predio, mejorar la circulación y sumar nuevos espacios verdes y de encuentro en un área estratégica del barrio.
Entre las firmas que se presentaron aparecen constructoras de peso y otras con trayectoria en obra pública, como MARCALBA S.A., RICAVIAL S.A., BRICONS S.A.I.C.F.I., AUTOMAT ARGENTINA S.A., ALGIERI S.A., COARCO S.A., KAVOS S.A., DA FRÉ OBRAS CIVILES S.A., PF Compañía Constructora S.A., ESUCO S.A., GUIGIVAN S.R.L., CONSTRUMEX S.A., DEMOLICIONES MITRE S.R.L., PELQUE S.A., ANTARES OBRAS Y SERVICIOS S.A., ESTILO QUARZO S.R.L., BUROMAHTIK S.A., AVINCO CONSTRUCCIONES S.A., ALTOTE S.A., ILUBAIRES S.A., PIUTERRA S.A. y LUROVIAL S.R.L.
El presupuesto oficial previsto para la obra ronda los 5.968 millones de pesos, una inversión significativa que da cuenta de la magnitud del proyecto y de su impacto esperado en el entorno urbano. En tanto, las ofertas presentadas muestran una amplia variación de montos, lo que ahora deberá ser analizado por el Gobierno porteño antes de definir la adjudicación.
La iniciativa apunta a convertir el predio —ubicado entre calles clave del barrio— en un espacio más integrado al tejido urbano, con nuevas calles, áreas verdes y sectores pensados para el encuentro, la circulación y el desarrollo de actividades. Según el planteo general, la obra prioriza al peatón, mejora la conectividad interna y suma infraestructura básica para acompañar el crecimiento del entorno.
En términos barriales, el cambio más visible será la apertura de calles que hoy están interrumpidas por el playón, lo que permitirá una mayor conexión entre distintos puntos de Palermo. A la par, se proyecta la incorporación de mobiliario urbano, iluminación, arbolado y espacios de descanso, en una intervención que también busca recuperar la identidad ferroviaria del lugar.
El plan contempla además generar condiciones para que el área sume actividad comercial y residencial en el futuro, algo que despierta expectativas pero también interrogantes entre quienes viven en la zona. Mientras algunos valoran la recuperación del espacio, otros siguen de cerca cómo impactará en la dinámica cotidiana del barrio.