En una reunión con vecinos realizada en el Club Allende de Villa Devoto, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, abordó una de las principales preocupaciones del barrio: el futuro de la cárcel de Devoto.
El encuentro, que reunió a referentes vecinales y autoridades locales, sirvió para poner sobre la mesa definiciones preliminares y también para marcar los límites de lo que aún depende de decisiones del Gobierno nacional.
Durante su exposición, Macri explicó que mantuvo conversaciones recientes con Nación y dio precisiones sobre el estado actual del proceso: “El jueves de la semana anterior tuvimos una reunión con la ministra (de Seguridad, Alejandra Monteoliva) y este viernes definimos el proceso de comienzo de transferencia de la cárcel a Marcos Paz”, señaló.
Según detalló, el complejo penitenciario cuenta con “cuatro pabellones, en cada uno entran 600 detenidos”, y aclaró que actualmente “hay dos pabellones listos y dos al 95%”.
De acuerdo con lo expuesto, el traslado efectivo desde Devoto podría iniciarse en un plazo cercano: “Eso nos llevaría a que dentro de dos meses empiece a transferir algunos de los detenidos al primer pabellón”, indicó.
Macri también arriesgó una proyección más amplia sobre el impacto del operativo: “Con dos pabellones casi deberíamos poder vaciar Devoto, donde hay aproximadamente 1300 detenidos”. Y agregó que, en paralelo, “en el transcurso de los próximos cinco meses se termina todo Marcos Paz, con lo cual no hay excusa para que Devoto no se vacíe por completo”.
En ese marco, el jefe de Gobierno destacó la articulación con el Gobierno nacional: “La ministra está mostrando muy buena predisposición”, afirmó, y cerró con una definición política: “Vamos a festejar juntos, el Gobierno nacional y el porteño, el cierre de la cárcel de Devoto”.
Aun así, el mandatario fue cauto a la hora de plantear certezas, en un barrio atravesado por décadas de anuncios incumplidos. El proceso contempla, como siguiente paso, la venta o el traspaso de los terrenos de la cárcel desde la Nación a la Ciudad. Recién a partir de esa instancia se abriría una nueva etapa: la discusión en la Legislatura porteña sobre el destino de esas tierras.
En la Legislatura ya existen varios proyectos al respecto que fueron presentados tanto por grupos vecinales como por diputados, sobre todo, del arco opositor.