A días del operativo “Tormenta Negra” del gobierno de Jorge Macri, donde cientos de vecinos de villas de la Ciudad fueron agredidos y hostigados, el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, celebró una misa en la Parroquia Cristo Obrero.
“Para quienes hemos experimentado la vida en los barrios y para los vecinos, ‘Tormenta Negra’ se llama al narcotráfico, a la falta de trabajo, a cuando el Estado se retira, cuando los pibes no tienen posibilidades. Eso es ‘Tormenta Negra’, y hace años, décadas, que lo sufren nuestros barrios”, dijo Cuerva durante la misa en la Villa 31 en la que pidió “un nuevo amanecer”.
“Que de la tormenta negra surja la luz de un pueblo solidario que tomando los ideales del Padre Mugica se compromete en el hoy y que sigue creyendo que el mejor camino para salir adelante es el del encuentro, fraternidad, compromiso, solidaridad, el de sentirnos, en definitiva, familia de Dios”, sostuvo el Arzobispo.
Al terminar la misa vecinas y vecinos de distintas villas de la Ciudad le entregaron al Arzobispo Jorge García Cuerva, una carta en la que expresaron su preocupación y apelaron a hallar junto a él “un canal de paz” dado que no encuentran “otra alternativa ante el dolor y la violencia excesiva que venimos sufriendo en las villas de la Ciudad de Buenos Aires por parte de la gestión del jefe de gobierno, Jorge Macri”.
En la carta se detallan los diversos operativos de control policial que se vienen realizando bajo el lema “Ley y orden”: cientos de efectivos entrando violentamente a los barrios populares, desalojos con familias enteras que quedan en la calle, hostigamiento a las personas en situación de calle y a los trabajadores informales, cierre de comedores, merenderos y cooperativas, clausura de comercios de subsistencia, bloqueo de calles, y persecución policial.
“No nos merecemos esto”, dice la carta en la que expresan preocupación y angustia pero también fe y esperanza.
Durante la misa, Cuerva advirtió: “Cuidado con quedarse mirando para arriba, que Jesús está entre nosotros”. En ese mismo sentido los vecinos y vecinas de las villas escribieron en su carta: “Quienes vivimos acá somos personas honestas y trabajadoras. Queremos lo mismo que cualquier ser humano: que nuestras familias tengan un plato de comida en la mesa, que nuestros hijos tengan sueños y sentirnos honrados por quienes somos y por lo que hacemos, que nuestros viejos puedan pasar al Reino de los Cielos tranquilos, sin la angustia de pensar qué va a pasar con sus nietos, que las personas en situación de calle reciban ayuda y no desprecio, y que nuestros discapacitados reciban el amor que Dios puso en nuestros corazones para cuidarlos”.
De la misa participaron también curas villeros, el padre Lorenzo “Toto” de Vedia expresó sobre el operativo “Tormenta Negra”: “Las villas no necesitan ningún show mediático. Este hostigamiento a tantos trabajadores de barrios populares
acrecientan la estigmatización ya existente en muchos sectores de la sociedad. Necesitamos más integración y menos discriminacion, más empatía y menos desprecio a los más pobres, necesitamos acciones concretas de combate al delito”.
Finalizó diciendo: “Estamos sintiendo olor a erradicación. Vayamos por otro camino,vayamos por la integración urbana”.
Los vecinos y vecinas que entregaron la misiva al Arzobispo le rogaron que “interceda, que pida por la paz, la piedad y la dignidad de nuestros barrios. Necesitamos que el jefe de gobierno escuche la palabra de Dios y deje tocarsu corazón por la misericordia, que nos mire a los ojos y nos vea como lo que somos: personas y no basura, trabajadores y no delincuentes”.