Durante el fin de semana, las calles de La Paternal se transformaron una vez más en un gran circuito cultural a cielo abierto. Cerca de 50 talleres y estudios de artistas participaron de la decimosexta edición de La Gran Paternal (LGP16), la propuesta que desde hace nueve años invita a vecinos y visitantes a recorrer espacios creativos, conocer obras y dialogar directamente con quienes las producen.
Bajo el lema “Es por acá”, la edición 2026 se desarrolló los días 30 y 31 de mayo y volvió a consolidarse como uno de los encuentros culturales autogestionados más importantes del barrio. Durante ambas jornadas, cientos de personas recorrieron los distintos puntos del mapa artístico de La Paternal, ingresando a talleres habitualmente cerrados al público y participando de muestras, instalaciones, intervenciones y actividades especiales.
Lejos de plantearse únicamente como una exhibición de obras, La Gran Paternal se presenta como una experiencia colectiva que busca fortalecer los vínculos entre artistas, vecinos e instituciones del barrio. Sus organizadores destacan que cada edición construye una red de trabajo y encuentro que trasciende el fin de semana del evento y que permite pensar nuevas formas de habitar el territorio a través del arte y la cultura.
La consigna de este año propuso reflexionar sobre los caminos posibles en tiempos de incertidumbre. “Es por acá” funcionó como una invitación al encuentro, a recorrer el barrio y a descubrir espacios donde la producción artística se vincula con la vida cotidiana. En un contexto atravesado por desafíos sociales, económicos y ambientales, la propuesta apostó a poner en valor la construcción comunitaria y las experiencias colectivas.
Con el paso de los años, La Gran Paternal logró convertirse en una marca cultural propia del barrio. Lo que comenzó como una iniciativa impulsada por un grupo de artistas locales hoy reúne a decenas de talleres y convoca a un público cada vez más amplio. La edición 2026 volvió a demostrar que la cultura independiente mantiene una fuerte presencia en La Paternal y que los espacios de creación continúan encontrando en el barrio un territorio fértil para crecer, compartir y construir comunidad