El ministro de Infraestructura y Movilidad de la Ciudad, Pablo Bereciartua, confirmó en la Legislatura porteña que las obras de la futura Línea F de subtes comenzarán en enero de 2027 y ratificó que será necesario avanzar con expropiaciones de inmuebles ubicados sobre la traza para construir accesos y estaciones, entre ellos el edificio donde funciona la histórica disquería Zivals, en la esquina de Corrientes y Callao.
Las definiciones fueron realizadas durante una exposición ante diputados porteños, donde el funcionario brindó detalles sobre el proyecto de la nueva línea que conectará el sur y el norte de la Ciudad. Según explicó, la licitación será "la más grande de la Argentina" y contempla un modelo constructivo diferente al utilizado en las líneas existentes.
"La Línea F es distinta a todas las demás", sostuvo Bereciartua. El ministro señaló que para el diseño del proyecto se analizaron experiencias internacionales como la línea Elizabeth de Londres, además de sistemas de transporte de París y Madrid.
Respecto de los plazos, indicó que la obra se ejecutará mediante tuneladoras de origen chino y destacó la diferencia con antecedentes locales. "La H llevó 17 años; el plazo de la F tiene un plazo de seis años", afirmó. También aseguró que el Gobierno porteño prevé iniciar los trabajos preliminares durante este año para que la construcción efectiva arranque en enero próximo.
"Vamos a poder dar inicio de obra este año y que las obras empiecen en enero. Lo primero que vamos a ver son las estaciones y el foco va a estar en la zona de superficie de Constitución", explicó.
Uno de los aspectos que generó mayor atención durante la presentación fue la confirmación de las expropiaciones previstas para desarrollar los accesos a las futuras estaciones. Según detalló el ministro, el proyecto busca evitar la construcción de ingresos tradicionales sobre las veredas y propone generar espacios de acceso más amplios integrados a edificios especialmente diseñados.
"Parte del diseño distinto es no tener las entradas al subte en la vereda. Callao y Corrientes es una esquina icónica; lo mejor que se puede hacer es generar accesos en halles que no estén en la vereda", sostuvo.
En ese marco, justificó la necesidad de adquirir inmuebles ubicados en puntos estratégicos de la traza. "Ahí viene la necesidad de expropiar en Callao y Corrientes para hacer un hall de ingreso", indicó.
Entre los edificios alcanzados figura la tradicional disquería Zivals, uno de los espacios culturales más reconocidos de la avenida Corrientes. Frente a la preocupación expresada por distintos sectores culturales y vecinos, Bereciartua aseguró que el emprendimiento continuará formando parte del proyecto urbano previsto para la zona.
"La disquería quedará en ese lugar o en uno mejor del que tienen en el edificio que se va a hacer ahí", afirmó. También informó que ya existe un equipo de trabajo encargado de mantener conversaciones con los propietarios y actores involucrados. "Hay un equipo que ya empezó a reunirse con los actores", agregó.
La Línea F es una obra proyectada desde hace más de dos décadas y figura en la planificación de expansión de la red de subterráneos desde principios de los años 2000. El trazado previsto tendrá aproximadamente 9,8 kilómetros y 12 estaciones, conectando Barracas, Constitución, Monserrat, San Cristóbal, Balvanera, Recoleta y Palermo.