El Gobierno de la Ciudad dio un nuevo paso en la transformación del ex playón ferroviario de Palermo al avanzar con la preadjudicación de la obra de urbanización integral del predio.
La Comisión de Evaluación de Ofertas, reunida el pasado 4 de junio, aconsejó adjudicar la licitación pública "Playa Ferroviaria Palermo" a la empresa Piuterra S.A., que presentó una oferta de 4.492.793.514,52 pesos para la ejecución de los trabajos. La recomendación se produjo luego del análisis de las 22 propuestas presentadas en el proceso licitatorio impulsado por el Ministerio de Movilidad e Infraestructura porteño.
La contratación se tramita bajo el expediente EX-2026-11375012-GCABA-DGTALMMI y forma parte del régimen de contratación de obra pública establecido por la Ley 6.246. La apertura de ofertas se realizó el 29 de abril y convocó a algunas de las principales constructoras que operan en la Ciudad.
La oferta seleccionada quedó por debajo del presupuesto oficial previsto por el Gobierno porteño, que había sido fijado en 5.968.829.200 pesos a valores de diciembre de 2025. La obra contempla un plazo de ejecución de diez meses y prevé un anticipo financiero equivalente al 15 por ciento del monto adjudicado.
La intervención se desarrollará en el predio delimitado por Honduras, Godoy Cruz, Teresa Ferrari y la avenida Juan B. Justo, terrenos que durante décadas funcionaron como playa ferroviaria y que en los últimos años comenzaron a transformarse mediante distintos proyectos urbanísticos y desarrollos inmobiliarios.
El objetivo principal es integrar definitivamente una extensa superficie que históricamente operó como una barrera dentro del tejido urbano de Palermo, mejorando la conectividad entre sectores actualmente desconectados y dotando al área de infraestructura urbana completa.
Entre las principales obras previstas se encuentra la apertura de nuevas calles. El proyecto contempla la continuidad de Costa Rica entre Juan B. Justo y Godoy Cruz, una intervención considerada estratégica porque permitirá recuperar un corredor norte-sur actualmente interrumpido. También se prevé la apertura de Atacalco entre Teresa Ferrari y Honduras, nuevos tramos de El Salvador y la extensión de Darwin.
La propuesta urbanística incorpora criterios de movilidad sustentable y priorización peatonal. Mientras Costa Rica mantendrá un perfil tradicional con circulación vehicular y estacionamiento, las demás calles serán de convivencia, con velocidades reducidas, circulación restringida y un diseño orientado a favorecer el uso peatonal del espacio público.
Además de la red vial, la obra incluye una importante inversión en infraestructura urbana. Se ejecutarán redes de agua potable, desagües cloacales y pluviales, sistemas de drenaje, alumbrado público, ductos para telecomunicaciones y fibra óptica, además de instalaciones destinadas a servicios de electricidad y gas.
También se incorporará mobiliario urbano, bancos, cestos de residuos, bolardos de protección vial, sectores para carga y descarga y áreas específicas para la disposición de contenedores de residuos.
Uno de los aspectos destacados del proyecto es la creación de nuevas superficies verdes y la incorporación de arbolado urbano, elementos que buscan mejorar la calidad ambiental del sector y acompañar el crecimiento residencial previsto para la zona.
Según la documentación técnica de la licitación, parte de la infraestructura de servicios se ubicará bajo franjas verdes especialmente diseñadas para facilitar futuras tareas de mantenimiento sin necesidad de romper veredas o calzadas, una solución que busca minimizar el impacto de futuras intervenciones sobre el espacio público.
La urbanización del ex playón ferroviario forma parte de un proceso más amplio de reconversión de tierras ferroviarias en desuso impulsado durante los últimos años en distintos puntos de la Ciudad. En el caso de Palermo, el desarrollo busca consolidar una nueva centralidad urbana que combine espacios públicos, viviendas, actividad comercial y servicios.
Para el Gobierno porteño, la apertura de calles y la provisión de infraestructura constituyen la etapa fundamental para estructurar el futuro crecimiento del área y garantizar la integración de los nuevos desarrollos con el resto del barrio.
Con la recomendación de adjudicación ya emitida, el proceso administrativo ingresa ahora en su tramo final. De no surgir objeciones durante las etapas posteriores de control, la Ciudad podrá avanzar con la adjudicación definitiva y la firma del contrato para iniciar una obra que modificará de manera significativa la fisonomía de uno de los sectores de mayor transformación urbana de Buenos Aires.