La Legislatura porteña dictaminó un proyecto de ley que podría modificar de manera significativa las reglas para el uso y la comercialización de vapeadores, cigarrillos electrónicos, bolsas de nicotina y otros productos emergentes vinculados al tabaco.
La iniciativa propone declarar de manera expresa que estos productos constituyen sustancias nocivas para la salud y establecer un marco regulatorio específico destinado a limitar su consumo, especialmente entre niños, niñas y adolescentes.
Uno de los puntos centrales del proyecto es la prohibición del uso de vapeadores y dispositivos similares en todos los espacios cerrados de acceso público, tanto estatales como privados. De aprobarse la norma, no podrán utilizarse en medios de transporte público, estaciones de subte, escuelas, universidades, hospitales, centros de salud, museos, clubes, centros culturales y otros establecimientos cerrados abiertos al público.
La medida busca equiparar estos productos con las restricciones que actualmente rigen para el consumo de tabaco tradicional.
La propuesta también avanza sobre la comercialización de estos dispositivos. El texto establece que la venta de productos emergentes de tabaco y nicotina sólo podrá realizarse en lugares específicamente habilitados y bajo las condiciones previstas por la normativa nacional y local vigente.
Otro de los aspectos de mayor impacto es la prohibición absoluta de venta, entrega o suministro de vapeadores, cigarrillos electrónicos, bolsas de nicotina y productos similares a menores de 18 años dentro de la Ciudad de Buenos Aires. La restricción alcanza cualquier modalidad de entrega, ya sea gratuita u onerosa, con el objetivo de reducir el acceso de adolescentes a productos que contienen nicotina y generan dependencia.
La iniciativa surge en un contexto de creciente preocupación por el aumento del consumo de estos dispositivos entre jóvenes. En los fundamentos del proyecto se advierte que la expansión de los vapeadores y de las bolsas de nicotina ha generado nuevos desafíos para las políticas de salud pública, debido a que muchos adolescentes perciben erróneamente estos productos como alternativas inocuas o menos riesgosas que el cigarrillo convencional.
Además de las restricciones al consumo y la venta, el proyecto contempla un esquema integral de regulación que incluye controles sobre la comercialización, campañas de prevención y mecanismos de fiscalización para garantizar el cumplimiento de las nuevas disposiciones.
De convertirse en ley, Buenos Aires incorporaría un marco específico para los llamados productos emergentes de tabaco y nicotina, una categoría que incluye cigarrillos electrónicos, dispositivos de tabaco calentado y bolsas de nicotina, entre otros sistemas de administración de nicotina que han ganado presencia en el mercado durante los últimos años.