La derogación de la Ordenanza Municipal N° 46.229 por parte de la Legislatura porteña despertó preocupación entre organizaciones vecinales y ambientalistas que desde hace décadas impulsan la defensa de los espacios verdes públicos. La norma, sancionada en 1993 por unanimidad en el entonces Concejo Deliberante, impedía otorgar concesiones, permisos de uso, cesiones o cambios de destino sobre plazas, parques, plazoletas y otros espacios verdes de dominio público.
Desde la asociación Amigos del Lago de Palermo advirtieron que la eliminación de esta herramienta legal deja al Gobierno de la Ciudad con mayor margen para autorizar emprendimientos privados en espacios públicos. La organización recordó que la ordenanza surgió en un contexto de fuerte movilización vecinal frente a proyectos que buscaban avanzar sobre áreas verdes, entre ellos iniciativas impulsadas durante la gestión del exintendente Carlos Grosso.
Según sostienen los ambientalistas, aquella norma fue resultado de años de reclamos ciudadanos y del trabajo conjunto de distintas organizaciones nucleadas en la Asamblea Permanente por los Espacios Verdes Urbanos (APEVU). Aseguran que durante más de tres décadas funcionó como un resguardo frente a propuestas que podían reducir la superficie verde disponible para los vecinos.
La entidad vincula la derogación con la posibilidad de avanzar en nuevas concesiones para la instalación de bares y otros emprendimientos gastronómicos en plazas y parques porteños. Sin embargo, remarcan que aún existen otras normas urbanísticas vigentes que limitan ciertos usos en terrenos catalogados como Urbanización Parque (UP), por lo que consideran que el debate sobre el destino de estos espacios está lejos de quedar saldado.
Ante este escenario, Amigos del Lago convocó a los legisladores que votaron en contra de la derogación a impulsar una nueva ley que recupere el espíritu de la ordenanza eliminada. Además, anunciaron que promoverán una campaña pública para respaldar la iniciativa y volver a instalar en la agenda la discusión sobre la protección de los espacios verdes de la Ciudad.