El Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves la elevación a la Legislatura de los pliegos de los postulantes seleccionados para integrar el nuevo Fuero del Trabajo, un paso clave para la puesta en funcionamiento de la justicia laboral porteña creada por ley en 2024.
La propuesta comprende la cobertura de los 21 cargos previstos para la primera etapa de funcionamiento del fuero: seis jueces de Cámara, diez jueces de Primera Instancia, un fiscal de Cámara, dos fiscales de Primera Instancia, un asesor de Cámara y un asesor tutelar.
Para la Cámara de Apelaciones del Trabajo fueron propuestos Diego Tula, Martín Furchi, Patricia Ceriani, Silvia Gutiérrez Garay, Horacio Pitrau y Gabriela Fernández, quienes ocuparían los seis cargos de jueces del tribunal de alzada.
En tanto, para los diez juzgados de Primera Instancia fueron elevados los pliegos de María Sol Loredo, María Paula Nievas Ibáñez, Laura Bonhote, Laura Calogero, Francisco Elissondo, Agustina Bergonzelli, Antonella Stringhini, Itatí Canido, Pablo Liste y Sebastián Caset.
La nómina también incluye a Germán Queipo para el cargo de fiscal ante la Cámara de Apelaciones del Trabajo; Viviana Díaz y Paula Mansilla como fiscales de Primera Instancia; Damián Corti como asesor de Cámara y Federico Kaimakamian Carrau como asesor tutelar de Primera Instancia.
Con la aprobación de los concursos, la definición quedó ahora en manos de la Legislatura porteña, que deberá analizar los pliegos y resolver sobre las designaciones.
El Fuero del Trabajo de la Ciudad fue creado en 2024 mediante la sanción de la Ley 6789, que modificó la Ley Orgánica del Poder Judicial porteño y dio origen a una estructura integrada por **10 juzgados de Primera Instancia y una Cámara de Apelaciones del Trabajo conformada por dos salas y seis jueces**.
La reforma también aprobó un nuevo Código Procesal del Trabajo para la Ciudad, basado en la oralidad, la digitalización de los expedientes, audiencias videograbadas y plazos procesales más breves.
El objetivo de la iniciativa fue comenzar a asumir la competencia laboral actualmente ejercida por la Justicia Nacional del Trabajo, en un contexto de demoras en la resolución de causas y de numerosas vacantes en ese fuero nacional. Las causas ya iniciadas en la Justicia Nacional continuarán allí hasta su finalización.
Durante el tratamiento de los concursos, la presidenta de la Comisión de Selección recordó que la creación del fuero laboral forma parte del proceso de ampliación de la Justicia de la Ciudad iniciado hace más de dos décadas.
Ese recorrido comenzó en 1998 con la puesta en funcionamiento del fuero Contravencional y de Faltas; continuó en 2000 con el fuero Contencioso Administrativo y Tributario; posteriormente se incorporaron los juzgados de Consumo, el fuero Electoral y la justicia Penal Juvenil. La sanción de la Ley 6789 significó un nuevo avance al incorporar la Justicia del Trabajo al esquema judicial porteño.
Según se informó durante la reunión, los seis concursos permitieron seleccionar a los candidatos para los 21 cargos previstos en la estructura inicial del fuero. En ese proceso se registraron más de 1.200 inscripciones, se realizaron evaluaciones escritas, psicotécnicas y entrevistas personales antes de la confección de los órdenes de mérito.
La selección de magistrados coincide con otro avance en el proceso de transferencia de competencias entre la Nación y la Ciudad. Durante la implementación de los concursos se firmó un nuevo convenio para transferir la función judicial en materia laboral, acuerdo que ya recibió la aprobación del Congreso Nacional y actualmente espera tratamiento en la Legislatura porteña.
En paralelo, en junio el jefe de Gobierno, Jorge Macri, envió a la Legislatura un nuevo paquete de proyectos para profundizar la organización del futuro fuero laboral. Las iniciativas proponen modificar la estructura judicial local, crear un sistema de conciliación laboral obligatoria previo al juicio y establecer la organización definitiva que absorberá las competencias transferidas desde la Justicia Nacional del Trabajo.
Ese proceso se enmarca en la política de ampliación de las competencias judiciales de la Ciudad. El último paso se concretó con la firma de un convenio entre la Nación y la Ciudad para la transferencia de nuevas competencias penales, que incluye por primera vez el traspaso integral del Fuero Penal Juvenil, además de nuevos delitos que pasarán a ser juzgados por la Justicia porteña, en otro avance hacia la consolidación de la autonomía judicial de la Ciudad de Buenos Aires.