Villa Devoto tendrá un lugar particular en la primera visita del papa León XIV a la Argentina. El pontífice llegará al país el 8 de noviembre y, entre las actividades previstas para su paso por Buenos Aires, figura una visita al Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, más conocido como la cárcel de Devoto.
La presencia del Papa en el penal pondrá nuevamente en el centro de la escena a uno de los edificios más controvertidos y cargados de historia de la Comuna 11, ubicado en plena trama urbana y próximo a iniciar una nueva etapa con su traslado a Marcos Paz.
El Vaticano confirmó que León XIV realizará su viaje apostólico por Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre. En el tramo argentino permanecerá del 8 al 11 y recorrerá Buenos Aires, Córdoba y Luján.
El programa completo de actividades todavía debe ser oficializado, pero el esquema que se viene trabajando incluye una serie de encuentros políticos, religiosos, sociales y culturales en la Ciudad, además de la visita a Devoto.
El domingo 8 de noviembre, luego de su llegada desde Uruguay, León XIV tendría como primeros puntos de su agenda porteña la Catedral Metropolitana, donde se encontraría con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y con los obispos de la Conferencia Episcopal Argentina.
También está prevista una recepción oficial con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada. La agenda continuaría en el Palacio San Martín, sede de la Cancillería, con una reunión con gobernadores y referentes religiosos, y en el Palacio Libertad, donde se prevé un encuentro con autoridades nacionales y porteñas y representantes de distintos sectores de la sociedad civil.
Durante su estadía en Buenos Aires, el Papa se alojará en la Nunciatura Apostólica, la representación diplomática de la Santa Sede en la Argentina, ubicada en el Palacio Fernández Anchorena, en el barrio de Recoleta. El edificio de la avenida Alvear será su base durante las jornadas porteñas y también funcionará como lugar de descanso entre las distintas actividades.
El lunes 9 aparece como el día de mayor despliegue en la Ciudad. Uno de los principales actos será una misa multitudinaria al aire libre en la zona del Monumento a los Españoles, en Palermo. También están contempladas actividades en el Teatro Colón y en la sede de la Universidad Católica Argentina, en Puerto Madero.
Y entre esos destinos aparece uno especialmente significativo para los vecinos de la Comuna 11: la cárcel de Devoto.
La posibilidad de que un Papa ingrese al complejo penitenciario adquiere una dimensión particular por tratarse de una cárcel que durante casi un siglo quedó incorporada a la vida cotidiana de un barrio residencial.
No se trata solamente de un establecimiento penitenciario: sus muros forman parte del paisaje urbano de Villa Devoto desde hace casi cien años y alrededor de ellos se desarrolló una extensa historia de reclamos vecinales, debates políticos y discusiones sobre el destino de esas tierras.
Para ese mismo día también se evalúa una misa multitudinaria para jóvenes en el estadio de River, aunque esa actividad permanece sujeta a confirmación.
El martes 10, León XIV viajará a Córdoba para una misa en un predio de FADEA, la Fábrica Argentina de Aviones. Luego regresará a Buenos Aires. Finalmente, el miércoles 11, antes de abandonar el país, encabezará una misa de despedida en la Basílica de Luján. Desde allí continuará su gira hacia Perú, donde permanecerá hasta el 17 de noviembre y recorrerá Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa.
Una cárcel que llegó a cumplir un siglo
La cárcel de Devoto fue inaugurada en 1927 sobre terrenos donados por la familia Visillac. Originalmente fue concebida para alojar contraventores y con el paso de las décadas se transformó en uno de los principales establecimientos penitenciarios federales del área metropolitana.
El Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ex Unidad Penal Nº 2, ocupa una extensa manzana delimitada por Bermúdez, Nogoyá, Desaguadero y Pedro Lozano.
Su ubicación es una de sus principales particularidades: es la única cárcel que continúa funcionando dentro del territorio de la Ciudad de Buenos Aires y quedó completamente rodeada por la expansión urbana.
Por sus características, Devoto también desarrolló una dimensión educativa que excedió las funciones estrictamente penitenciarias. Desde 1987 funciona allí el Centro Universitario de Devoto, creado en el marco de la Universidad de Buenos Aires, donde personas privadas de su libertad pueden cursar carreras universitarias. La institución se convirtió con el tiempo en una experiencia reconocida de educación superior en contexto de encierro.
Pero la historia del penal también está atravesada por algunos de los episodios más oscuros de la Argentina reciente.
Durante la última dictadura militar funcionó dentro de la Unidad Penal Nº 2 un centro clandestino de detención. De acuerdo con registros de organismos de derechos humanos, alrededor de 1.200 hombres y mujeres fueron alojados clandestinamente allí y luego legalizados para ocultar su situación ante organismos internacionales. Por ese pasado, el lugar integra el registro de sitios vinculados al terrorismo de Estado.
A esa historia se suma uno de los hechos más graves ocurridos dentro de una cárcel argentina: la masacre del Pabellón Séptimo, ocurrida el 14 de marzo de 1978. Un incendio terminó con la muerte de decenas de internos.
Durante décadas el episodio fue presentado como un motín, pero la investigación judicial posterior reconstruyó una secuencia de violencia y responsabilidades penitenciarias. En 2025, la Justicia condenó a dos exfuncionarios penitenciarios a 25 años de prisión por los hechos, considerados una grave violación a los derechos humanos.
La visita de León XIV se producirá, además, cuando Devoto atraviesa una de las etapas decisivas de su historia: el proyecto para abandonar definitivamente el predio de la Ciudad y trasladar el complejo penitenciario a Marcos Paz.
La relocalización no es nueva. El traslado fue acordado hace años y quedó asociado a la construcción de un nuevo complejo penitenciario en la provincia de Buenos Aires.
La obra de Marcos Paz estuvo paralizada durante varios años, pero fue retomada por la Ciudad en diciembre de 2024. En octubre de 2025, el Gobierno porteño informó que el nuevo establecimiento tenía un avance del 82% y una capacidad proyectada para 2.232 internos. El objetivo declarado era permitir el cierre del penal de Villa Devoto y, al mismo tiempo, absorber parte de los detenidos que actualmente permanecen en comisarías y alcaidías porteñas.
La mudanza, por lo tanto, no representa solamente el traslado de internos de un edificio a otro. Para Villa Devoto significa el eventual final de una presencia que lleva casi cien años y abre una discusión completamente diferente: qué hacer con uno de los grandes terrenos que quedarían disponibles dentro de una de las zonas más consolidadas de la Ciudad.
El destino del predio forma parte de esa discusión. Los proyectos planteados en torno al cierre contemplan una combinación de espacios públicos, áreas verdes y nuevos desarrollos urbanos, entre ellos la posibilidad de viviendas multifamiliares. El futuro de esas tierras es, desde hace años, una de las principales incógnitas urbanísticas de la Comuna 11.