La Municipalidad de Tres de Febrero presentó ante el Concejo Deliberante un proyecto de modificación del Código Urbano para establecer un límite de hasta 12 metros de altura, equivalente a tres pisos, para las construcciones de viviendas multifamiliares en un sector de Ciudad Jardín.
La iniciativa fue anunciada luego de una serie de reclamos de vecinos que expresaron su preocupación por proyectos de construcciones en altura y por el posible impacto sobre la identidad urbana del barrio.
Según explicó el Ejecutivo municipal, la modificación alcanzaría a las parcelas comprendidas en la zona C3, destinadas a viviendas multifamiliares y que, de acuerdo con los datos difundidos por el municipio, representan actualmente el 6% de la superficie de Ciudad Jardín. El resto de la localidad, correspondiente al denominado sector UFI 1, mantendría la normativa vigente para viviendas unifamiliares, con un plano límite de 9,5 metros de altura.
El intendente Rodrigo Aybar sostuvo que la propuesta busca responder a las inquietudes planteadas por los habitantes de la zona y señaló que la posibilidad de construir viviendas multifamiliares en determinados sectores existe desde el Código Urbano de 1985. En ese sentido, afirmó que el Código aprobado en 2019 redujo en un 42% la cantidad de parcelas correspondientes a la zona C3, que pasó de representar el 10% del barrio bajo la normativa anterior al 6% actual.
“Es falso lo que se estuvo publicando de que todo Ciudad Jardín se va a llenar de edificios. Eso no se puede hoy y no se pudo nunca”, afirmó Aybar al presentar la iniciativa. El jefe comunal también sostuvo que las construcciones aprobadas hasta el momento se realizaron bajo las normas urbanísticas vigentes y planteó que la nueva modificación apunta a establecer un límite específico para las futuras edificaciones multifamiliares.
El anuncio se produjo en un contexto de reclamos vecinales vinculados con el desarrollo inmobiliario de Ciudad Jardín. Habitantes del barrio vienen manifestando su preocupación por la aparición de proyectos de mayor escala y por los cambios que, según plantean, podrían producirse sobre el perfil urbano característico de la localidad.
Entre las inquietudes expresadas aparecen la preservación de las viviendas bajas, la identidad del barrio, el impacto de nuevas construcciones sobre el entorno y la necesidad de contar con reglas claras para el desarrollo futuro.
Desde el municipio señalaron que la propuesta constituye una respuesta a esas preocupaciones y que será ahora el Concejo Deliberante el ámbito donde deberá analizarse la modificación normativa. Aybar sostuvo que la revisión del Código surgió a partir del diálogo con vecinos y cuestionó, al mismo tiempo, la utilización política que, según su interpretación, se hizo del reclamo.